domingo, julio 17, 2016

Cocina caraqueña.


EL GUSTO POR LO DULCE Y LO SALADO
(Rasgos que definen cocina caraqueña).

El Pastel de Polvorosa de gallina o pollo es una exquisitez de Caracas. En mi menú es el más pedido, todo el año. ¿Qué tiene este pastel que gusta tanto a un determinado paladar caraqueño?
El pastel de polvorosa lleva ingredientes que, originalmente, llegaron a nuestro suelo en tiempos de conquista y colonización. La masa es un compuesto de harina de trigo, grasa de cochino, azúcar, huevos y sal. (Hoy en día usamos mantequilla como el elemento graso). El guiso de gallina se elabora a partir de un sofrito de cebolla, ajo, cebollín, ajo porro, alcaparras, al que se le agregan aceitunas, pasitas, encurtido, vino tinto seco, vino moscatel y especias como sal, papelón, vinagre, orégano, laurel, tomillo, pimienta negra, canela, nuez moscada, comino y clavo de olor. Todos son productos foráneos, venidos de culturas ancestrales. Sin embargo, lleva tres frutos antiguos de nuestra tierra, determinantes en el sabor y la consistencia del guiso: el tomate, el pimentón y el toque de ají picante.
Entonces, estos ingredientes que componen el pastel de polvorosa me llevan a lo siguiente:
1.     La cocina caraqueña es cocina vernácula venezolana, porque se hace con ingredientes autóctonos de América como el tomate, el pimentón y el ají, fusionados con otros ingredientes autóctonos o ancestrales de otras latitudes. El caraqueño disfruta de los productos nativos, como la yuca transformada en casabe y el maíz convertido en arepa, así como disfruta de alimentos extranjeros como el trigo, la cebolla, el vino, las aceitunas y las pasitas.
2.     La cocina caraqueña es cocina tradicional venezolana: heredamos de nuestros antepasados una sazón y un gusto que se expresa en nuestra manera de guisar y de combinar los ingredientes. Los caraqueños heredaron de los antiguos habitantes de la ciudad colonial, ese gusto por lo salado y lo dulce, esa predilección por los sabores complejos y armoniosos.
3.     La cocina caraqueña es cocina criolla venezolana: criolla porque es de origen colonial. A lo que hay que agregar algo más, si la cocina caraqueña es colonial entonces es cocina americana porque se fraguó durante el periodo de colonización del nuevo continente llamado América.
4.     La cocina caraqueña es una cocina Cosmopolitan. Es una impronta que arrastra desde tiempos coloniales hasta llegar a nuestros días. Caracas, siempre ha sido testigo y sujeto activo de todas las influencias culinarias que han arribado a nuestro país. El hecho de ser la capital de Venezuela ha causado que sus habitantes sean habidos consumidores de los sabores de otras latitudes. En este sentido la cocina caraqueña es una cocina que conserva sus raíces en sus platos más emblemáticos pero está en constante recreación y evolución. Estoy convencido que hoy es el momento en que la cocina caraqueña y con ella toda nuestra gastronomía venezolana, marcha con pasos firmes hacia ser reconocida o famosa en los fogones de la cocina mundial. 

http://www.eluniversal.com/noticias/radar-gastronomico/caracas-gusto-por-dulce-salado_346530
http://www.eluniversal.com/noticias/radar-gastronomico/fuego-lento-pastel-polvorosa-pollo_346501

domingo, julio 03, 2016

Pumalaca





La pumalaca.

            Un amigo me dio un escrito valioso, apreciable como una piedrita preciosa: hace que sepa más sobre frutos que se adaptaron en nuestro territorio. Se llama Winsdian Albarrán, es estudiante de Historia en la Universidad de Los Andes, un hermano gocho, que por la manera de escribir y lo que ya sabe, es adorador del intelecto humano y amante de nuestra tierra.
            El escrito es sobre el árbol que da la pumalaca, como la llamamos en Guayana. En lengua española tiene muchos nombres: pomalaca, pomagas, pomagá, pumagas, pumagasa; pomarosa, pomarrosa; manzana rosa, manzana pedorra, yambo o manzanas de agua, manzana malaya; pomo, cajuíl rojo, jocota, , marañón japonés o marañón curazao; jambo amarillo.  Su nombre científico, Syzygium malaccense, indica su tierra nativa: Malaca o Malaya, península situada al oeste de Malasia, de donde se dice que proviene la especie.
            Ahora los dejo con el escrito de Winsdian:

A saber sobre las pumarosas o pomarrosas…

Es interesante como este fruto nativo de las Indias Orientales llega a subsistir y propagarse al punto de considerarse –para la mayoría de la población-, oriundo en estas tierras. Si les interesa algo de historia sobre esta “dulce manzana de rosas”, les comento:

De lo poco que se sabe sobre este fruto y su historia en el continente americano, es que es traído al mismo directamente desde las colonias portuguesas en la India (Estado Portugués de la India), específicamente desde Cochín, lugar residencial del primer virrey portugués de estos dominios: Francisco de Almeida (también conocido como Don Francisco el Grande) a mediados del siglo XVI. Pocos árboles de pumarosas o pomarrosas llegarían y serían sembrados en el Brasil portugués, sin embargo, estos crecieron fuertes y se reprodujeron rápidamente debido a las características climáticas favorables del nuevo territorio.

Se pueden elucubrar dos teorías –ambas muy posibles- sobre la llegada de este exótico fruto a las tierras venezolanas. Una de ellas, que podríamos llamarla “la llegada temprana”, se justifica en los intercambios comerciales de ultramar breves pero variados, que se dieron en un momento histórico de “comercio libre entre colonias extranjeras” antes de la creación de la Compañía Guipuzcoana de Caracas, comercio que detentaba una fuga considerable de beneficios a la corona española, a través de la venta e intercambio comercial de mercancías entre navíos que se movían por el Atlántico rumbo a puertos europeos. Entre estos, los más cercanos, eran los portugueses, quienes llevaban al Brasil, distintas semillas y plantas germinadas con la intención de sustentar y fortalecer el sistema colonial ya establecido desde 1500 y que representaba para Europa una potencia en cuanto a la producción de plantas con utilidad como el árbol de Brasil y sus beneficios para teñir.

La otra perspectiva, la cual podríamos denominar “la llegada tardía”, se relaciona también al intercambio comercial, esta vez conforme a estipulaciones más formales en las cuales, ya delimitados los dominios territoriales en América, por parte de España y Portugal, se generan una serie de tratados comerciales  incipientes en el siglo XVIII en los cuales el intercambio de especies vegetales era bastante común con Brasil, puesto que la expansión agraria era un fundamento en común entre ambas colonias. No obstante existe una contradicción; en pleno siglo XIX, en el momento justo en que el fruto de la pumarosa o pomarrosa cobró fama en las clases acaudaladas de la nueva América y terminó por extenderse por los políticamente turbulentos territorios del continente, la América republicana no compartía el pensamiento imperial del Brasil monárquico, por lo cual, dudo mucho que las relaciones comerciales entre ambas naciones fuese del todo rica y fluida.

De cualquier manera, en 1825, ocho árboles jóvenes fueron llevados desde Río de Janeiro a Hawaii por barco, y, en 1853, un buque de guerra de Estados Unidos entregó árboles de aguacate y pomarrosa de América Central a la isla de Hilo. La manzana de rosa -como se llamó en estas islas-, se naturalizó en las islas de Kauai, Molokai, Oahu, Maui y Hawai., y fue tan rápida su expansión que 1893, se informó que ya se cultivaba en Ghana (de la mano a la expansión imperial portuguesa). Posteriormente es semi-naturalizado en algunas zonas del oeste de África tropical y en las islas Zanzíbar, Pemba y Reunión. Se cree que se plantó por primera vez en Queensland, Australia, alrededor de 1896. Se supo que un árbol obtenido de un vivero de Italia creció y se ha fructificado en la planicie costera de Israel desde no hace mucho tiempo. Sin embargo, en estas lejanías no es de interés como árbol frutal, sino más bien como planta ornamental.

Si bien se desconoce la llegada oficial de la “manzana de rosa” al territorio venezolano, con una subjetiva relación temporal y una objetiva relación espacial, podemos aseverar que el gusto por los sabores nuevos no cesa ni se arraiga a las coyunturas históricas: de alguna manera traspasa las barreras del tiempo, se filtra por las diferencias políticas y se solidifica en la cotidianidad de las sociedades; Así da la vuelta al mundo esta pequeña y rica frutita.

(Winsdian Albarrán, Estudiante de Historia; Universidad de Los Andes)

Otras fuentes afirman que llegó a Jamaica en 1.762, y se propagó por las Bermudas, las Bahamas, las Antillas y por el sur de México llegó hasta Perú.

»Su presencia en Venezuela data del año 1849 en el litoral central, y se conoce que para 1875 se había extendido hasta el estado Apure. Hoy se encuentra en casi todo el país, y es frecuente en regiones de climas húmedos cerca de los ríos«.  Al respecto, les recomiendo la siguiente lectura: https://www.flickr.com/photos/barloventomagico/2715037436/

lunes, mayo 16, 2016

La ciruela de huesito (jocote)



 La ciruela de huesito.

Es una planta típica de la América tropical, propiamente de México y Centroamérica. Su cultivo, con el paso del tiempo, se propagó por casi todas las islas de las Antillas y las Bahamas y en países de América del Sur como Venezuela, Colombia, Brasil, Ecuador y Perú. Al parecer, durante la conquista y colonización de América, fue llevada por los exploradores españoles a las islas Filipinas y también a África, Nigeria, donde se adaptó fácilmente siendo, actualmente, una planta natural de esas tierras.

Su voz indígena es jocote y deriva del náhuatl xocotl que significa fruta. Hoy en día, en Costa Rica, Guatemala y México se usa la palabra jocote para llamar así a la fruta del jobo.

Su nombre científico es Spondias purpurea, palabra binominal que señala la especie a la que pertenece la ciruela de huesito en el reino de las plantas. Por un lado, el término Spondias indica el género, el cual es hermafrodita; es decir, una planta con un aparato reproductor mixto capaz de producir células tanto femeninas como masculinas. No significa que posea la capacidad de auto fecundarse sino que es capaz de cruzarse con otros individuos de su misma especie actuando, simultanea o paralelamente como macho o como hembra. Esta condición la ubica dentro de la familia de las plantas Anacardiaceae, que agrupa a las especies de plantas hermafroditas. Por otro lado, la palabra pupurea hace referencia al color que en el caso de la ciruela de huesito es una planta que produce frutas que van del amarillo al rojo púrpura.

El fruto que produce la ciruela de huesito es considerado una drupa. En botánica, drupa son todas aquellas frutas que entre la piel y la semilla hay mucha pulpa; la semilla siempre es una sola, generalmente leñosa y no comestible a la que se le llama hueso. El mango, el durazno, melocotón, la ciruela, etc., son drupas. Pero la ciruela de huesito es una drupa con una semilla que ocupa gran parte de la fruta lo cual hace que tenga poca pulpa entre la piel y la semilla; tal vez por eso se le llama ciruela de huesito. La pulpa comestible es delgada de color amarillo, jugosa, agridulce y con un aroma delicado, profundo y hasta estimulante; recuerda el perfume de frutas como la piña, la guanábana, la parchita, el jobito, la uchuva y el mango. La piel de la ciruela de huesito es de color rojo púrpura, también las hay amarillas; es una capa delgada y firme, sin embargo, es blanda lo que hace fácil morderla.

A continuación, transcribo el trabajo de investigación sobre la Ciruela de huesito hecha por la Fundación Bigott y publicada en uno de sus Cuadernos de Cultura Popular titulado Frutales Menores de la Tradición Venezolana, en el año 2005:

 Ciruela de huesito.

Las ciruelas de huesito varían en color del amarillo al rojo. La roja es la más popular, favorita de todos los tiempos. Aparecen reseñadas en la Relación Histórico Geográfica de la Provincia de Venezuela, hecha por Agustín Morón en 1775, como ciruelas jobo y las describe como “semejantes a la aceitunas gordas; y tienen algunas verrugas, y un pezoncito en la punta.”

En periodos de cosecha en las esquinas del centro de Caracas, y a lo largo de las vías más concurridas, se ubican los vendedores con carritos metálicos o mallas repletas de estos deliciosos frutos agridulces ofreciéndolos a los pasantes. Los mejores con los que están bien maduros, blandos, rojos y jugosos. Pocos son los que no se detienen a comprarlos.

En todo el oriente del país sus frutos son esperados con ansiedad. En la ciudad de Barcelona se transportan en carretas de madera que se instalan en las calles, esperando a los compradores. Entre los mejores clientes están los niños de las escuelas que acuden en bandadas a los puestos de venta a la salida del colegio.

En localidades donde se encuentra el árbol es común la presencia de grupos de jóvenes en busca de las deliciosas ciruelas, de intenso y agradable sabor.

Antonio Arellano Moreno, Documentos para la historia económica de la época colonial, Caracas, Academia Nacional de la Historia, 1970, p. 434.


Ciruela de huesito.

Spondias pupurea…
Anacardiaceae

NOMBRES COMUNES: Ciruela de huesito, ciruelo, ciruela de Cartagena, ciruela roja, jocote, cirgüelo, ciruelo del país (castellano), spanish plum, red mombin, purple mombin (inglés).

ORIGEN: América tropical, específicamente México y Centroamérica. Distribuido desde México hasta las Antillas y Brasil.

CLIMA Y SUELO: Prospera en las regiones cálidas del país, desde el nivel del mar hasta 1.500 metros de altitud. No es muy exigente en condiciones de suelo y puede desarrollarse bien en suelos de sábana y pedregosos.

DESCRIPCION: Es un árbol pequeño de hasta 8 metros de alto, de crecimiento rápido, con un tronco corto, pero con muchas ramas grandes y quebradizas. La corteza es lisa, blanda y grisácea por la presencia del corcho. Tiene hojas compuestas que pierde durante la época seca del año. El fruto de color rojo intenso y amarillo, con una piel lisa y brillante, tiene forma redondeada u ovalada y de 2 a 5 centímetros de largo. La pulpa escasa, de color amarillo, jugosa de olor característicos y sabor agradable. La semilla ocupa casi todo el fruto y es de aspecto rugoso.

PROPAGACIÓN: Comúnmente se propaga por estacas y se comporta bien con injertos sobre patrones de jobito (spondias mombin).

USOS: Tradicionalmente se consume como fruta fresca por su sabor agradable y valor nutritivo. También es utilizada en la preparación de jugos, jaleas, vinagres, compotas, conservas, chichas y bebidas alcohólicas. Gracias a su fácil propagación y rápido crecimiento es recomendable su uso para cercas vivas y reforestación de suelos pobres. El árbol exuda una resina que es utilizada como pegamento, y su madera (ligera y suave) es apropiada para la industria papelera. Como ornamental luce bien en jardines y áreas verdes.    

sábado, marzo 07, 2015

Capitulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional. Continuación.




La carne.


Historia de la Alimentación en Venezuela.


Resumen del Capítulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional, del libro del Profesor José Rafael Lovera, titulado Historia de la Alimentación en Venezuela.

·    Se estima que a mediados del siglo XVIII, cada habitante de la provincia de Venezuela comía 409,67 gr. de carne de res.
·       Según archivos de la época: “todas las personas sin distinción de edad, ni sexo,” comían carne vacuna al menos tres veces al día, por hábito y por lo barata que era.
·       En todos los Llanos venezolanos, en Caracas, los indígenas, los niños, los jóvenes, todas las personas comían almorzaban, merendaban y cenaban carne de vaca azada y chorote: bebida de pasta de chocolate cocida en agua y endulzada con papelón.
·       La carne de res se vendía fresca, en el mismo lugar donde se sacrificaba el animal.
·       Pero la mayor parte de la carne de vaca se vendía seca y salada o en forma de tasajo, el modo más idóneo para conservarla.

·       Durante la época colonial, la carne frita fue el plato más apreciado a nivel de toda la Provincia de Venezuela: “… la incansable carne frita, porque nunca fastidia, porque nunca fastidia aunque se repita diariamente.” (…) “Fue tal la popularidad alcanzada por este plato que, a fines del siglo XIX, en casi toda Venezuela, frito llegó a ser sinónimo de alimento o sustento diario.” 

martes, octubre 28, 2014

Capitulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional. Continuación.


La yuca

Historia de la Alimentación en Venezuela.

Resumen del Capítulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional, del libro del Profesor José Rafael Lovera, titulado Historia de la Alimentación en Venezuela.


·       Comúnmente, la yuca, se continuó comiendo en forma de casabe.
·       La yuca, comparada con el maíz, ofreció muy poco derivados comestibles.

·       El casabe se hacía en forma de tortas delgadas que pesaban unos 600 gr. Cada una.

·       Se comía en las zonas rurales, especialmente en el Oriente y Sur del país.

·       En Caracas, en el siglo XVIII, existían en el mercado principal puestos de casaberos.

·       Fue considerado un alimento inferior, aunque con cierta aceptación en personas de los grupos dominantes.

·       “Muchos criollos habitantes de las ciudades, y casi todos los extranjeros, no se avenían con él, causándoles rechazo su carrasposa textura, su dureza e insipidez.”

·       Algunos calificativos y expresiones usados por el misionero jesuita Filippo Salvatore Gilii, al referirse al casabe:  “Bastaría con decir que no es malo … no sería llamado sino pan de hambre … agrada sólo cuando falta el pan de cereal (de trigo) … halle tal y tan raro sabor en el odiado casabe … No es fácil que las personas que tienen pan del nuestro (de trigo) en aquellos lugares gusten el modo alguno del cazabe … Nos dijo el primer día (aquí Gilii se refiere a su compañero Gumilla) : este pan (el casabe) se deshace en el caldo a modo de sémola … Pero fue rarísimo el trozo que como nos había dicho se deshizo en el caldo, en suma, ninguno entre tantos que estábamos entonces con él quiso o pudo probarlo. Tan desagradable le pareció a todos.

·       De la fabricación de casabe se lograba el yare: el zumo mortal de la yuca. El yare lo cocinaban para eliminar su poder letal y luego elaboraban una salsa para aportar sabor a platos de carne.

·       Del casabe se hacían otros platos dulces como la naiboa y la torta de casabe, con bastante demanda en tiempos coloniales.

·       Del almidón obtenido de la yuca se hacían los llamados almidoncitos.

·       A la planta de yuca se le atribuían propiedades medicinales o terapéuticas: sus hojas se recomendaban como calmante de la irritación nerviosa, también para el dolor de cabeza y para estimular el sueño.

·       La cataplasma de casabe se recetaba para bajar inflamaciones.

domingo, octubre 26, 2014

Capitulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional. Continuación.



Historia de la Alimentación en Venezuela.

Resumen del Capítulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional, del libro del Profesor José Rafael Lovera, titulado Historia de la Alimentación en Venezuela.

El maíz.

·       Usualmente,  el maíz se comía en forma de arepas, pan común de la Colonia. Peso aproximado,  300 gr., cada una.

·       Los españoles lo adoptaron para suplantar el trigo, lo que implementó otras formas de consumir el maíz.

·        Según cronista de la época, al maíz: “…lo fueron adobando y torturando de mil exquisitos nuevos modos al ya gastado paladar y que perfeccionados con el tiempo por los mestizos y criollos ha recibido de ellos la última y más delicada mano. Es imposible al europeo el hacerse detenidamente cargo del sin número de cosas que con el hacen, o en grano o molido, verde o seco, con leche, agua o caldo, suelto en pasta, si no se ven, y aun si no se prueban”.

·       Preparaciones criollas basadas en el maíz durante la época colonial: la chicha, el masato, la cachapa (de hoja y de budare), los bollos, el gofio, la mazamorra, el majarete, el alfondoque y la hallaca.

·       Casi siempre abundó el maíz, excepto la escasez sufrida entre 1.752 y 1.753, por sequía.

·       Según Cabildo de Caracas celebrado en el año 1.793, el maíz era indispensable para “la conservación de la vida, especialmente de las gentes pobres, labradores y todos los demás que se emplean en las artes mecánicas y cultivos de los campos”. 

·       Según el misionero jesuita Filippo Salvatore Gilii (1721–1789),  durante La Colonia, fue moda servir en los banquetes de la gente culta de Caracas, todo tipo de pan: arepa, cazabe, pan de trigo, etc.

·       Según el misionero jesuita Gilij, en Tierra Firme, Venezuela, se consumía poco pan de trigo comparado con la arepa que era consumo de las mayorías.

·       Según se lee en oficio del año 1.801: “es el maíz la provisión que generalmente abastece de pan los campos y los pueblos, y no se concibe la enormidad de sus consumo…”

·       Considerar el maíz como alimento de origen divino, fue un significado que transcendió de los Tiempos Precolombinos, pasando por la época de La Colonia y La República hasta llegar a nuestros días.

·       “Aún en nuestros días, en el medio rural, quedan algunos rastros que evidencias la connotación religiosa de esta planta, por ejemplo, en el Estado Trujillo se adorna con ella los pesebres o nacimientos.” 

domingo, octubre 05, 2014

Capitulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional. Continuación.




Historia de la Alimentación en Venezuela.

Resumen del Capítulo II, El Régimen Alimentario Criollo Rural o Tradicional, del libro del Profesor José Rafael Lovera, titulado Historia de la Alimentación en Venezuela.

1.    Los elementos del régimen alimentario criollo rural o tradicional.

El profesor Lovera nos presenta un cuadro general del régimen criollo rural o tradicional durante el siglo XVIII. Se apoya en el documento de un aparente autor llamado Fr. José Antonio Henríquez, que registró con detalle el consumo anual de alimentos básicos en la dieta de la mayoría de los venezolanos, en el año 1.775. El documento está actualmente en el Museo Británico y se llama: Plano general, ó estado Cosmographico, Phisico, Ethnico, Economico, Politico e Historico de la Provincia de Benezuela, arreglado a un interrogatorio que contiene todas las materias conducentes a la perfecta Geografia de ella. Siendo su Capital Santiago de Leon de Caracas.
El documento expone con detalle el alimento, la cantidad y valor calórico que ingería un venezolano, diariamente para finales del siglo XVIII. No podemos presentar minuciosamente el cuadro en este resumen, sólo nombrar aquellos alimentos en orden de mayor a menor consumo, tal como aparecen reflejados en dicho documento:

1.     Maíz, en forma de arepa.
2.     Carne.
3.     Yuca, en forma de casabe.
4.     Legumbres, frijoles y caraotas.
5.     Arroz, con la cáscara.
6.     Azúcar, en forma de papelón.
7.     Cacao.
8.     Sal.


El documento también registra otra serie de alimentos y bebidas que se producían y consumían durante La Colonia:

 Leche,  queso y mantequilla, en abundancia.
·        Copiosas cantidades de pescados del mar y del río: bagres, palometas,  chernas, bocachicos, pavones, etc.
·        Abundantes animales de caza: chigüires, venados, morrocoyes, etc.
·        Plátanos en gran cantidad.
·        Apios, papas, ñames, ocumos, lairenes y mapueyes.
·        Frutas criollas: mameyes, lechosas, guayabas, chirimoyas, riñones, piñas, aguacates, mamones, cotoperices, hicacos, tunas, guanábanas, jobos, caimitos, mereyes, etc.
·        Frutas traídas de España: uvas, melones, sandías, granadas, manzanas, peras, membrillos, duraznos, higos, etc.
·        Varias hortalizas europeas: lechugas de muchas especies, cardos, escarolas, apios, repollos, lombardas, judías, guisantes, cebollas, puerros y ajos.
·        Varias palmas de las que comían sus brotes (palmitos) y sus frutos.
·        Aguardiente de caña.
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      El documento dice muy poco sobre el trigo.
·        El documento no menciona el café. Pero el profesor José Rafael Lovera lo incluye como alimento que empezaba a consumirse a finales del siglo XVIII, en Venezuela.
·        
     Para completar el cuadro de alimentos consumidos por los venezolanos a finales del siglo XVIII, el profesor Lovera nos presenta la siguiente lista, titulada:
·      
            Lista de Viveres Importados Vendidos en las Pulperías Urbanas de la Provincia de Venezuela, 1.764 – 1.818:


1.     Aceite de oliva.
2.     Aceitunas.
3.     Aguardiente de uva, español y francés.
4.     Alcaparras.
5.     Almendras.
6.     Anchoas.
7.     Anís.
8.     Arenques.
9.     Atún en salmuera.
10.   Avellanas.
11.   Bacalao.
12.   Canela.
13.   Cerveza.
14.   Cidra.
15.  Ciruelas pasas.
16.  Clavos de especia.
17. Embutidos (chorizo, salchichas, morcillas, etc.)
18.   Fideos.
19.   Garbanzos.
20.  Ginebra holandesa.
21.  Harina de trigo.
22.  Jamón.
23.  Manteca del norte (de América).
24.  Nueces.
25.  Queso de Flandes.
26.   Pimienta.
27.   Salmón.
28.  Sardinas.

·        Todo ese conjunto de productos componen los alimentos que consumían los diferentes estratos sociales durante la Venezuela del siglo XVIII.
·        Se observa que los alimentos dominantes o de las mayorías eran los de origen indígena: maíz y yuca.
·       
      Sin embargo, se destaca el altísimo consumo de carne de res y cochino, alimentos de origen europeo.
·        Luego le siguen alimentos como legumbres y cacao, autóctonos de América.
·        Después,  otros de origen asiático como son el arroz y el azúcar de caña.
·        En conclusión, predominaron los alimentos indígenas en la dieta tradicional de Venezuela, hasta finales del siglo XIX.