La
arepa.
- Recopilación
de su información como elemento histórico tradicional de Venezuela y
Latinoamérica.
- Elaborada
con harina de maíz pilado y pulverizada, agua y sal.
El segundo sábado de septiembre, cada año, es la fiesta mundial de la arepa. Ocurre
así desde el año 2013; tan sólo hace tres años, pero se está probando el reconocimiento a nivel mundial de nuestra gastronomía venezolana.
En el año 2011, la organización «Venezolanos
en el Mundo» publicó, a través de Facebook, un evento llamado el «Arepazo
Mundial». Este suceso virtual, para el año 2012, había logrado englobar a miles
de miles de venezolanos repartidos por todo el planeta Tierra. Luego, en el año
2013, el «Arepazo Mundial», impulsó el hashtag #DiaMundialDeLaArepa; donde propuso
elegir el segundo sábado de septiembre como día para festejar, a escala
mundial, la comida más famosa de la cocina venezolana: la arepa.
Como parte de esta celebración dejaré con
ustedes algunos escritos y definiciones que he estudiado acerca del maíz y de
la arepa. Allí, se nos habla acerca del origen y el significado que tiene el
maíz y la arepa en nuestra historia alimentaria venezolana. Empezaré por unos
textos escritos por José de Acosta Medina del Campo (1.540-1.600), y Francisco
López de Gómara (1.511-1.566), extraídos de Crónicas de la Naturaleza del
Nuevo Mundo, publicado por Cuadernos Lagoven, S.A., filial de Petróleos de
Venezuela, S.A., año 1991, a cargo del Doctor en Filosofía y Letras Horacio
Jorge Becco.
Es importante destacar que los textos fueron
escritos en castellano del siglo XVI, y puede dificultar su comprensión. Pero
leamos con atención; y con la ayuda eventual de un diccionario vamos a entender
su contenido y a enriquecer nuestro conocimiento acerca de nuestra historia
alimentaria venezolana.
De cualquier forma, les adelanto un dato:
estos historiadores, cronistas de indias durante la conquista y colonización de
América, registraron lo que fueron viendo y escuchando sobre el «descubrimiento
del Nuevo Mundo» en clave comparativa: el paisaje, la flora, la fauna, los
habitantes y sus costumbres sociales, sus técnicas agrícolas y de navegación
fluvial y marítima, etc., etc., todo lo describieron comparando con su propio
geografía, con sus plantas, sus animales, con sus costumbres y logros a nivel
tecnológico. El maíz, al estudiarlo y describirlo, lo compararon con sus
plantas de caña y de trigo; dijeron que los aborígenes precolombinos cocinaban
y comían el maíz de la misma forma que los chinos y japoneses: cocido en agua y
caliente; y que también lo comían de una forma propia de ellos que era la forma
de la arepa.
Veamos las fuentes:
«Maíz… Nace en cañas y cada una lleva uno o
dos mazorcas, donde está pegado el grano, y con ser granos gruesos tienen
muchos, y en alguna contamos setecientos granos. Siémbrase a mano y no
esparcido; quiere tierra caliente y húmeda. Dase en muchas partes de Indias con
grande abundancia. Hay diferencias en el maíz como también en el trigo; uno es
grueso y sustancioso; otro chico y seguillo que llaman moroche; las hojas del
maíz y la caña verde es escogida comida para cabalgaduras, y aun seca sirve
como de paja. El mismo grano es de más sustento para los caballos y mulas que
la cebada, y así es ordinario en aquellas partes teniendo aviso de dar de beber
a las bestias, primero que coman maíz, porque bebiendo sobre él, se hinchan y
les da torzón, como también lo hace el trigo. El pan de los indios es el maíz;
cómelo comúnmente cocido así en grano y caliente, que llaman ellos mote, como
comen los chinos y japoneses el arroz también cocido en agua caliente. Algunas
veces lo comen tostado; hay maíz redondo y grueso… Otro modo de comerlo más
regalado es moliendo el maíz y haciendo una harina, masa, y de ella unas
tortillas que se ponen al fuego, y así calientes se ponen a la mesa y se comen;
en algunas partes las llaman arepas.
No le sirve al indio el maíz sólo de pan, sino también de vino, porque de él
hacen sus bebidas con que se embriagan harto, más presto que con vino de uvas.
El vino de maíz que llaman en el Perú azua, y por vocablo de Indias común, chicha, se hace de diversos modos. El
más fuerte a modo de cerveza, humedeciéndose primero el grano de maíz hasta que
comienza a brotar, y después cociéndolo con cierto orden, sale tan recio que a
pocos lances derriba». (Acosta, Historia...).
«Tampoco tenían trigo en todas las Indias,
que son otro mundo; falta grandísima según la usanza de acá. Más empero los
naturales de aquellas partes no sentían ni sienten la falta, comiendo pan de maíz, y cómenlo todos. Cavan a mano la
tierra con palas de madera, ca no tienen bestias con qué arar. Siembran el maíz
como nosotros las habas, remojado; pero echan cuatro gramos por lo menos en
cada agujero. De un grano nace una caña solamente; empero muchas veces una caña
lleva dos o tres espigas, y una espiga cien granos y doscientos, y aun
cuatrocientos, y tal hay que seiscientos. Crece la caña un estado y más,
engorda mucho y hecha las hojas como nuestras cañas, pero más anchas, más
largas, más verdes y más blandas. La espiga es como piña en la hechura y
tamaño; el grano es grande, mas ni es redondo como garbanzo, ni largo como
trigo, ni cuadrado. Viene a sazón en cuatro meses, y en algunas tierras en
tres, y a mes y medio en regadío, más no es tan bueno. Siémbralo dos o tres
veces por año en muchos cabos, y en algunos rinde trecientas, y aun quinientas
por una. Comen cocida en leche por fruta o regalo. Cómenla también, después de
granada, cruda y cocida y asada, que es mejor. Comen eso mismo el grano seco,
crudo y tostado; más que cualquiera manera es duro de mascar y atormenta las
encías y dientes. Para comer pan cuecen el grano en agua, estrujan, muelen y
amásanlo; y o lo cuecen en el rescoldo, envuelto en sus hojas, que no tienen hornos,
o lo asan sobre las brasas; otros muelen el grano entre piedras como mostaza,
ca no tienen molinos; pero es muy gran trabajo, así por la dureza como por la
continuación, que no se tiene como el pan de trigo; y así, las mujeres pasan
trabajo en cocer cada día, duro pierde el sabor y endurece presto, y a tres
días se enmohece y aun pudre. Ensucia y daña mucho la dentadura, y por eso
traen gran cuidado de limpiarse los dientes. La harina de maíz adoba el agua
corrompida, quitándole aquel mal sabor y olor, y por eso es buena para la mar.
Es de muchas sustancias este pan, y aun dicen que harta y mantiene mejor que
pan de trigo, pues con maíz y ají están gordos los hombres, y también
los caballos, y no enflaquecen, como acá, aunque caminen, comiendo maíz verde.
Hacen asimismo del maíz vino, y es muy ordinario y provechoso. Es, en fin, el
maíz cosa muy buena y que no lo dejaran los indios por el trigo, según tengo
entendido». (López de Gómara, Historia...).
Comentarios