domingo, septiembre 11, 2016

Arepa


La arepa.


  • Recopilación de su información como elemento histórico tradicional de Venezuela y Latinoamérica.
  • Elaborada con harina de maíz pilado y pulverizada, agua y sal.


El segundo sábado de septiembre, cada año, es la fiesta mundial de la arepa. Ocurre así desde el año 2013; tan sólo hace tres años, pero se está probando el reconocimiento a nivel mundial de nuestra gastronomía venezolana.

En el año 2011, la organización «Venezolanos en el Mundo» publicó, a través de Facebook, un evento llamado el «Arepazo Mundial». Este suceso virtual, para el año 2012, había logrado englobar a miles de miles de venezolanos repartidos por todo el planeta Tierra. Luego, en el año 2013, el «Arepazo Mundial», impulsó el hashtag #DiaMundialDeLaArepa; donde propuso elegir el segundo sábado de septiembre como día para festejar, a escala mundial, la comida más famosa de la cocina venezolana: la arepa.

Como parte de esta celebración dejaré con ustedes algunos escritos y definiciones que he estudiado acerca del maíz y de la arepa. Allí, se nos habla acerca del origen y el significado que tiene el maíz y la arepa en nuestra historia alimentaria venezolana. Empezaré por unos textos escritos por José de Acosta Medina del Campo (1.540-1.600), y Francisco López de Gómara (1.511-1.566), extraídos de Crónicas de la Naturaleza del Nuevo Mundo, publicado por Cuadernos Lagoven, S.A., filial de Petróleos de Venezuela, S.A., año 1991¨, a cargo del Doctor en Filosofía y Letras Horacio Jorge Becco.

Es importante destacar que los textos fueron escritos en castellano del siglo XVI, y puede dificultar su comprensión. Pero leamos con atención; y con la ayuda eventual de un diccionario vamos a entender su contenido y a enriquecer nuestro conocimiento acerca de nuestra historia alimentaria venezolana.
De cualquier forma, les adelanto un dato: estos historiadores, cronistas de indias durante la conquista y colonización de América, registraron lo que fueron viendo y escuchando sobre el «descubrimiento del Nuevo Mundo» en clave comparativa: el paisaje, la flora, la fauna, los habitantes y sus costumbres sociales, sus técnicas agrícolas y de navegación fluvial y marítima, etc., etc., todo lo describieron comparando con su propio geografía, con sus plantas, sus animales, con sus costumbres y logros a nivel tecnológico. El maíz, al estudiarlo y describirlo, lo compararon con sus plantas de caña y de trigo; dijeron que los aborígenes precolombinos cocinaban y comían el maíz de la misma forma que los chinos y japoneses: cocido en agua y caliente; y que también lo comían de una forma propia de ellos que era la forma de la arepa.

Veamos las fuentes:

«Maíz… Nace en cañas y cada una lleva uno o dos mazorcas, donde está pegado el grano, y con ser granos gruesos tienen muchos, y en alguna contamos setecientos granos. Siémbrase a mano y no esparcido; quiere tierra caliente y húmeda. Dase en muchas partes de Indias con grande abundancia. Hay diferencias en el maíz como también en el trigo; uno es grueso y sustancioso; otro chico y seguillo que llaman moroche; las hojas del maíz y la caña verde es escogida comida para cabalgaduras, y aun seca sirve como de paja. El mismo grano es de más sustento para los caballos y mulas que la cebada, y así es ordinario en aquellas partes teniendo aviso de dar de beber a las bestias, primero que coman maíz, porque bebiendo sobre él, se hinchan y les da torzón, como también lo hace el trigo. El pan de los indios es el maíz; cómelo comúnmente cocido así en grano y caliente, que llaman ellos mote, como comen los chinos y japoneses el arroz también cocido en agua caliente. Algunas veces lo comen tostado; hay maíz redondo y grueso… Otro modo de comerlo más regalado es moliendo el maíz y haciendo una harina, masa, y de ella unas tortillas que se ponen al fuego, y así calientes se ponen a la mesa y se comen; en algunas partes las llaman arepas. No le sirve al indio el maíz sólo de pan, sino también de vino, porque de él hacen sus bebidas con que se embriagan harto, más presto que con vino de uvas. El vino de maíz que llaman en el Perú azua, y por vocablo de Indias común, chicha, se hace de diversos modos. El más fuerte a modo de cerveza, humedeciéndose primero el grano de maíz hasta que comienza a brotar, y después cociéndolo con cierto orden, sale tan recio que a pocos lances derriba». (Acosta, Historia...). [1]

«Tampoco tenían trigo en todas las Indias, que son otro mundo; falta grandísima según la usanza de acá. Más empero los naturales de aquellas partes no sentían ni sienten la falta, comiendo pan de maíz, y cómenlo todos. Cavan a mano la tierra con palas de madera, ca no tienen bestias con qué arar. Siembran el maíz como nosotros las habas, remojado; pero echan cuatro gramos por lo menos en cada agujero. De un grano nace una caña solamente; empero muchas veces una caña lleva dos o tres espigas, y una espiga cien granos y doscientos, y aun cuatrocientos, y tal hay que seiscientos. Crece la caña un estado y más, engorda mucho y hecha las hojas como nuestras cañas, pero más anchas, más largas, más verdes y más blandas. La espiga es como piña en la hechura y tamaño; el grano es grande, mas ni es redondo como garbanzo, ni largo como trigo, ni cuadrado. Viene a sazón en cuatro meses, y en algunas tierras en tres, y a mes y medio en regadío, más no es tan bueno. Siémbralo dos o tres veces por año en muchos cabos, y en algunos rinde trecientas, y aun quinientas por una. Comen cocida en leche por fruta o regalo. Cómenla también, después de granada, cruda y cocida y asada, que es mejor. Comen eso mismo el grano seco, crudo y tostado; más que cualquiera manera es duro de mascar y atormenta las encías y dientes. Para comer pan cuecen el grano en agua, estrujan, muelen y amásanlo; y o lo cuecen en el rescoldo, envuelto en sus hojas, que no tienen hornos, o lo asan sobre las brasas; otros muelen el grano entre piedras como mostaza, ca no tienen molinos; pero es muy gran trabajo, así por la dureza como por la continuación, que no se tiene como el pan de trigo; y así, las mujeres pasan trabajo en cocer cada día, duro pierde el sabor y endurece presto, y a tres días se enmohece y aun pudre. Ensucia y daña mucho la dentadura, y por eso traen gran cuidado de limpiarse los dientes. La harina de maíz adoba el agua corrompida, quitándole aquel mal sabor y olor, y por eso es buena para la mar. Es de muchas sustancias este pan, y aun dicen que harta y mantiene mejor que pan de trigo, pues con maíz y ají están gordos los hombres, y también los caballos, y no enflaquecen, como acá, aunque caminen, comiendo maíz verde. Hacen asimismo del maíz vino, y es muy ordinario y provechoso. Es, en fin, el maíz cosa muy buena y que no lo dejaran los indios por el trigo, según tengo entendido». (López de Gómara, Historia...). [2] 




¨ Escrito en aquel tiempo de la Venezuela pujante que pronto vamos reorganizar y encaminar hacia un mejor porvenir, mejor que el actual, eso es seguro. 
[1] HORACIO JORGE BECCO, Crónicas de la Naturaleza del Nuevo Mundo, Cuadernos Lagoven, Editado por el Departamento de Relaciones Públicas de Lagoven, S.A., Abril 1991, Venezuela, Pp. 118-119
[2] HORACIO JORGE BECCO, Crónicas de la Naturaleza del Nuevo Mundo, Cuadernos Lagoven, Editado por el Departamento de Relaciones Públicas de Lagoven, S.A., Abril 1991, Venezuela, Pp. 119-120

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