Aguademaíz: 18 años de fuego, silencio y pensamiento

Hoy, al detenerme frente a la pantalla, descubro con asombro que esta bitácora cumple su mayoría de edad. Aguademaíz nació en febrero de 2008, en una Venezuela que hoy se siente lejana en la distancia pero presente en cada latido. 18 años han pasado desde aquel primer fuego, y aunque este espacio ha atravesado largos periodos de silencio, falta de disciplina y desmotivación, la "muralla" ha resistido.

 

Es de justicia reconocer el suelo que permitió este avance: Elena Iturriza. Ella fue quien, con su empuje y apoyo, brindó el cimiento necesario para que este proyecto echara raíces. En el humanismo que hoy profeso, el agradecimiento es la forma más alta de amor; reconocer que somos gracias a quienes caminaron a nuestro lado es el acto que nos hace verdaderos.

 

Mi camino ha cambiado. Tras siete años de vida en España y habiendo echado raíces en Carrión de los Condes, mi mirada ha progresado conceptualmente. Ya no solo busco la receta o el sabor vernáculo; hoy me presento ante ustedes como un ciudadano consciente.


 

En esta nueva etapa, Aguademaíz es una muralla donde:

 

La Culinaria se entiende como un acto de servicio y cultura.

 

La Poesía rescata la belleza de lo cotidiano.

 

La Filosofía nos ayuda a entender nuestra posición en el mundo.

 



Reconozco mis ausencias pasadas, pero las entiendo hoy como el barbecho necesario para que la tierra descanse. Ahora, con la madurez de estos 18 años, el fuego se reaviva. No solo para cocinar, sino para pensar y sentir desde este rincón de Palencia.

 

Bienvenidos de nuevo a esta casa. El fuego está encendido y la mesa, como siempre, puesta para el pensamiento.


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